La densidad aplicada a la preimpresión

En el proceso de producción de un producto el concepto de densidad se asocia inmediatamente a la impresión, pues en muchos casos es el parámetro que utiliza el impresor para controlar la capa de tinta, y por tanto el color, durante la impresión.


Técnicamente la densidad es el logaritmo de la opacidad, o de la reflexión,  y con ella conoceremos si una tinta es más o menos opaca. La opacidad estará determinada por la relación que obtenemos entre la cantidad de la luz que incide sobre la tinta y la luz que se refleja de ella.

Cuanto menor sea la cantidad de luz que refleja la densidad será mayor, y la opacidad de la tinta será mayor. Por lo tanto cuando utilizamos la densidad estamos midiendo la cantidad de luz que sale de un color, siendo muy útil para el impresor pues sabe que con una determinada densidad, está depositando la capa de tinta correcta para obtener el color objetivo. Si aumenta la capa de tinta, ésta atrapará más luz, será más opaca y obtendrá un aspecto diferente. Si disminuye la capa de tina, atrapará menos luz, será menos opaca y obtendrá un aspecto diferente.

Está claro que en la impresión es una herramienta muy útil, pero ¿y en la preimpresión? En el proceso de preimpresión, la densidad no es útil, pues no se controla el color de la misma manera, pero si nos puede ayudar a comprender determinadas situaciones.

En mi opinión el ejemplo más claro es cuando estamos maquetando una página, un folleto o una publicidad y se decide que todo el fondo vaya en negro, en ésta situación lo habitual es utilizar un fondo que utilice el color negro reforzándolo con cian, magenta y amarillo. Esta “técnica” la he oído llamar cama o colchón, quizás lo conozca de otra forma (me gustaría conocer con que otros nombres se conoce). Cuando utilizamos esta forma de trabajo cada uno tiene su propia “fórmula mágica”, hay personas que sólo utilizan cian (100K+50C), otros utilizan los cuatro colores (100K+50C+20M+20Y), pero con cualquiera de las soluciones que utilicemos, lo que buscamos es obtener un negro lo más negro posible, y aquí es donde podemos relacionarlo con la densidad.

Cuantas más capas de tintas pongamos una encima de otra, lo que conseguimos es tener un elemento más opaco, por tanto, atraparemos más cantidad de luz y la luz que se refleje será menor, al ser escasa la luz que llega a nuestros ojos, el aspecto que conseguimos es el de un negro más oscuro que el que se consigue con un negro sólo con tinta negra, que nos dará una sensación de negro más grisáceo. Tampoco sería correcto el utilizar la máxima cantidad de tinta posible, un 100% de los cuatro colores, conseguiríamos el mejor negro, pero seguramente provocaríamos diferentes problemas como de secado, repinte, traspasado, etc debido a la cantidad de tinta que se está depositando sobre el papel. La cantidad de tinta la controlaremos con el parámetro de límite de tinta o tinta total. Éste concepto lo mostraré en siguientes post.

En mi opinión creo que es importante que el preimpresor conozca como puede obtener un mejor resultado en sus trabajos, y al mismo tiempo conocer como puede afectar sus decisiones al proceso de impresión, se trata de obtener un producto uniendo los esfuerzos, conocimientos y profesionalidad de la preimpresión e impresión.
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